Aditivo de alimentos podría ser peligroso

El glutamato de sodio (GMS) o “sal china” es la forma sódica del ácido glutámico(aminoácido no esencial). Fue descubierto en 1866 por un químico alemán, Karl Heinrich, y fue hasta 1908 en la Universidad de Tokio donde se aisló por primera vez y se descubrió que la sal de este aminoácido tenía un sabor muy particular. No era dulce, salado, agrio o ácido. Ellos lo nombraron sabor a “umami” y a la sal la nombraron glutamato de sodio.

En los años 40s llegó a Estados Unidos y su utilización fue muy popular en la industria alimentaria. Así fue como en 1957 empezaron la producción del glutamato de sodio mediante la fermentación de una bacteria modificada genéticamente una técnica que es utilizada hasta la fecha.

Hoy en día, el glutamato de sodio es el aditivo más importante de la industria alimentaria, ya que aumenta, de manera importante, el sabor de los alimentos. Su uso ha aumentado en los últimos años y puede ser encontrado en cualquier supermercado al que vayamos.

A pesar de ser excelente aditivo, ha sido relacionado con muchos efectos adversos para la salud. Uno de los más importantes ha sido la obesidad.

Un estudio en ratones demostró que el consumo de una dosis pequeña de glutamato de sodio (0.3 – 1.0 g) trae consigo un mayor riesgo de sufrir obesidad y resistencia a la insulina en etapas adultas. También se descubrió que al aumentar de forma importante la palatabilidad de los alimentos, se afecta la cascada de señalización de la leptina, la cual es una hormona que manda una señal al cerebro para decirle que deje de comer cuando el cuerpo ya ha recibido lo que necesita. Este afectación en la leptina también se demostró personas de una región de China con alto consumo de GMS, las cuales tenían un mayor peso corporal independientemente de su actividad física y calorías consumidas al día.

assorted cheese on grocery shelves

Así mismo, otro estudio relacionó el consumo de GMS y la afectación a la señalización de inflamación. Los resultados arrojaron que el GMS activa la producción de interleucina 6
del factor de necrosis tumoral en el tejido adiposo. Esto trae como consecuencia una afectación en la tolerancia a la glucosa. De la misma forma se observó que los niveles de transaminasas hepáticas disminuyen, lo cual nos indica un daño hepático.

Otro de los efectos adversos con los que se ha relacionado ha sido el “Síndrome del restaurante Chino”. Tal vez tú mismo lo has presentado sin saberlo. Se le conoce así porque los primeros casos en los que se presentó fue en restaurantes chinos ya que uno  de sus principales ingredientes era el GMS. El efecto es casi inmediato, se presenta 15 minutos después de haber ingerido alimentos con GMS y los síntomas son los siguientes: dolor de cabeza, náusea, taquicardia, dolor en el pecho, debilidad. Algunas personas han referido sentir sudoración y hormigueo en la cara. Esta reacción al GMS se presenta en  un porcentaje muy pequeño de la población, sin embargo, a partir de estas reacciones la FDA (Food and Drug Administration US) solicitó a la industria alimentaria, indicar en la lista de ingredientes cuando sus productos lo presenten.

A pesar de estos efectos, no se ha demostrado que el GMS tenga una relación con el cáncer, la hiperactividad infantil o problemas durante la lactancia materna como se ha popularizado.

Por otra parte, una gran utilidad que se ha encontrado de este aditivo, es el aumento de peso en las personas que presentan desnutrición, como podrían ser las personas de la tercera edad o pacientes crónicos que pierden el apetito debido a la fisiopatología de la enfermedad.

Woman Reading Food Labels
Foto: Shutterstock

Finalmente, el GMS ha sido el aditivo más estudiado a nivel mundial. El comité experto de aditivos de la Naciones Unidas, lo ha considerado como seguro para el consumo humano. De hecho la OMS (Organización Mundial de la Salud) lo coloca en su lista como uno de los aditivos más seguros. De la misma forma, Las asociación de nutrición clínica europea concluyó que no representa riesgo para la población y declaró que la dosis segura en adultos y niños a partir de 1 año de edad, es de 16 mg/kg de peso actual por día.

En conclusión, podemos decir que aunque el consumo de GMS se ha relacionado con efectos adversos hacia la salud como lo son el sobrepeso y la obesidad, éstas son enfermedades de origen multifactorial, por lo que no debemos enfocarnos en una única causa. Sin embargo, es un hecho es que debemos de moderar el consumo de este aditivo, revisando siempre las etiquetas nutrimentales y leyendo los ingredientes de lo que comamos. Su consumo es considerado como “seguro”, sin embargo, la mayoría de los productos enlatados y/o empaquetados lo contienen, así que si nuestra dieta está basada principalmente en productos congelados y “listos” para cocinar, este compuesto podría representar un riesgo para nuestra salud.


Referencias:

  1. Bera. T.K., et al. Effects of monosodium glutamate (MSG) on human health: a systematic review. World Journal of Pharmaceutical Sciences. 140. (2017)
  2. Niaz, K., et al. Extensive use of monosodium glutamate: A threat to public health? EXCLI Journal. 17:273-278 (2018)

 

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